sábado, 20 de junio de 2009

La vida privada del homosexual o el homosexual privado de vida

Ser un armario es, en el mejor de los casos una triste ironía, una paradoja divertida, la contradicción de estar siempre a cuatro patas y ser impenetrable Urri Oriols

Estar Dentro del armario o salir del armario han venido a constituirse y no de manera casual, casi en las expresiones emblemáticas y mas características del vocabulario que los gays y lesbianas han tenido que inventarse para dar cuenta de su propia realidad. En efecto que existen modismos, expresiones, que en un momento dado solo la población homosexual entendía, pero que con el venir de los años ha pasado al lenguaje corriente. La creación de dicho lenguaje responde a la marginalidad objeto de una sociedad mayoritariamente heterosexual o convenida bajo los estatutos y norma sociales de lo mayormente convencional. Esta a lo largo de su dilatada historia de producir términos peyorativos, irónicos y ofensivos somete a el escarnio y la risa que la convivencia y conducta homosexual parece provocar en cierta gente y que se cristaliza en multitud de palabras y expresiones hirientes pero que todos utilizan sin darle mayor importancia o el peor de los escenarios perfectamente concientes de la carga de profundo desprecio que palabras como “Marico”, “Pato”, “Machorra”, “camionera” portan en su arsenal.

Son estas una de las primeras cosas que se aprenden al formar parte de la comunidad gay o al mas mínimo contacto que se tenga con ella o con algunos de sus miembros. Enseguida saldrá la palabra “Armario” o “Closet” . Antes de proseguir y pidiendo retóricas excusas para quienes saben demasiado bien de eso de “estar en el closet”, no podemos pasar sin aclarar un poco la etimología de esta frase proveniente de la expresión inglesa “ to be in the closet” que designa a la lesbiana o gay que mantiene en secreto su preferencia sexual, que no hace publica su homosexualidad y guarda silencio o la desmiente cuando es preguntado por sus amigos, familia, compañeros de trabajo, estudios o donde sea. Entonces ahí se accede a esta categoría tan popular y extendida de los homosexuales que “están en el closet”.

Estar reprimido parece querer volcar la culpa sobre el individuo en cuestión, esta categoría no tiene que ver con la reclusión y encerramiento in situ, habla de una auto flagelación de sentimientos confusos por miedo a represiones de una sociedad que juzga una elección distinta como antinatural y vergonzosa.

Salir del armario implica el hecho del “saber” sobre el sexo, sobre la vida privada, sobre la participación en la sociedad como miembros de una minoría que busca el cese a una persecución que discrimina y cercena violentamente los derechos como seres humanos libres, consecuencia del desconocimiento, y fomentación de los homosexuales como un genero antinatural y degradante.

Por una libertad de sentimiento. Defiende tus derechos.


EH2

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